Quisiera construir algo con lo que a veces sueño

ese algo que sólo aparece cuando la imaginación se desata,

desbordando limitaciones, antes de que el alba rompa

antes de que la realidad vuelva al mando.

Quisiera haber cambiado sin tener que cambiar,

dejar atrás el pasado sin recordar que pasó.

Me siento empujado al borde del cambio,

el abismo, desconocido, se abre ante mí

y mis alas nunca están suficientemente listas para volar.

Quisiera haber llegado ya al otro lado,

con vuelo tambaleante de moscardón,

de alas pobremente preparadas.

Si odio la transición y odio el cambio,

me gusta aún menos el momento antes de coger aire y dar el salto.

Pero el tiempo, inclemente, nos baña aunque no nos lancemos,

nos absorbe, nos mueve y pasa a nuestro alrededor.

Así que, inspirar hondo, retener el aire y "¡allá vamos!"