Yo creo que si, al menos para ser malo espontáneamente.

Esta profunda reflexión filosófica de antes de comer, viene por la siguiente situación que me ha ocurrido hace unos minutos:

Entro en una papelería, donde hay 4 personas dándome la espalda, ninguno de los cuales se vuelve cuando digo aquello de "Buenas tardes", al entrar.

Justo delante mía, un señor de unos 50 años echa mano de su cartera y al sacarla se le cae un billete al suelo.... ¡50 eurazos! De los que yo saco del cajero y desaparecen como los donettes (pero a diferencia de los donettes, no quedan los amigos, quedan los tickets de la compra)

Un servidor se agacha, recoge el billete y le dice "oiga, disculpe", a lo que el señor (para futuras identificaciones diremos: Varón, raza blanca, 1,65, pelo negro canoso, algo duro de oído...) sigue examinando atentamente el contenido de su cartera, ignorándome totalmente.

Como nunca me ha gustado dejar indiferente, por aquello de "ódiame o quiéreme, pero no pases de mí", le doy un toquecito en el brazo y enseñándole el billete, le digo "se le ha caído esto y no está la cosa como para perder muchos así". Cara de asombro, un "gracias" farfullado y el billete a la cartera.

Al marcharme, el señor duro de oído y de bolsillo generoso, seguía en el local y esta vez, si me ha dado las buenas tardes, junto con otro "gracias": ¿La buena obra del día hecha? ¿La satisfacción del deber cumplido?

En realidad, al salir me he dado cuenta que podía haberme quedado con el billete, nadie se hubiera dado cuenta y en vez de la satisfacción del deber cumplido, tendría ocho mil de las antiguas pesetas en el bolsillo. He estado pensando sobre eso y no deja de sorprenderme que ni siquiera se me pasara por la cabeza quedármelo en el momento de que se le cayera.

De ahí el título del post, supongo que para ser malo, sin premeditación ni alevosía, hay que ser de otra forma. No que yo sea "bueno", supongo que confluirán factores de educación, sociedad, entorno familiar y sociodemográfico (anda, qué fino ha quedado).

Todo ello hacen que si no es tuyo, la primera opción sea devolverlo, independientemente del valor de lo que se haya caído.

Y con esta perla de "sabidurida", me marcho a ganar el sueldo del día, que es menos de los 50 € que le he ayudado a encontrar. No es que tenga remordimientos, ni me arrepienta, es sólo que me gustaría me hubiera tocado la primitiva esta semana. Seguiremos intentándolo