Reconozco que no soy parcial cuando digo que me encanta mi ciudad. Aún así, los que me conocen sabrán que no soy defensor incondicional ni dejo de reconocer los defectos, carencias y peculiaridades de Sevilla y mis paisanos.

Pero aún así, me encanta Sevilla y como ayer aparte de la fotonovela mediofilosófica, hice más fotos, voy a daros la lata con un par de ellas

En primer plano el puente de San Bernardo, el mamotreto de edificio de la Diputactión Provincial (controvertido en su momento creo recordar por el impacto estético) y al fondo la famosa y archiconocida Giralda.

Un poco después esa foto, viene esta otra, echa a través de los Jardines de Murillo (o de los Reales Alcázares, según su nombre oficial):

Y por último (aparte de enseñar la ciudad y las fotos que hice ayer, vale, las próximas las subo a flickr y no molesto, el post venía sobre lo vacía que estaba ayer Sevilla por la mañana:

Al menos los que nos quedamos podemos disfrutar de la ciudad sin tráfico, ¿será que el que no se consuela es porque no quiere?